Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar

David Irving; pruebas contra el Holocausto

Extracto del libro, de las páginas 20-25

Soy historiador profesional. Escribo libros y gano mucho dinero con ellos, pero el
90 por ciento de lo que obtengo lo dedico a realizar investigaciones para el
próximo libro.
En Inglaterra fui a la Universidad, donde estudié Físicas, Químicas, Estadística
pero nunca Historia, lo cual creo que fue una suerte.
Dresden
Hace 25 años trabajé para los americanos en la base aérea de Torrejón, donde
aprendí un poco de español. Luego estuve coma obrero en fábrica de acero en
Alemania para así poder aprender alemán. Fue allí donde conocí a un hombre que
había vivido en Dresde. El me habló del bombardeo de aquella ciudad par los
ingleses, en el cual murieron más de 100.000 hombres, mujeres y niños. Por aquel
entonces, nadie sabía nada de éste en Inglaterra.
Así, a los 23 años escribí mi primer libre «El bombardeo de Dresde», que fue un
éxito en todo el mundo. Luego tuve una hija, otro libre, otra hija y fui alternando
los libres y las hijas. Mi esposa es madrileña. Tras cuatro libros y cuatro hijas sólo
me quedaron fuerzas para seguir haciendo libros.


Hitler
Luego quise escribir una biografía sobre Adolf Hitler pues me interesa conocer la
verdad sobre su vida. A lo largo de 10 años, de 1964 a 1975, fui buscando personas
que lo hubieran conocido y ganándome su confianza así coma buscando el mayor
número de documentos auténticos. Escribí La Guerra de Hitler, todo un éxito que
ya va par la cuarta edición, pero que me ha hecho ganar muchos enemigos en todo
el mundo. A partir de aquí he tenido muchos problemas pues el libre no ha gustado
a los judíos y elles tienen influencia en editoriales y medios de comunicación.
El «Holocausto»
Mi agente literario en América, Max Weber me dijo al leer el manuscrito: «Lo que
le falta son 10 páginas sobre la culpabilidad de Hitler en el Holocausto». Y yo le
contesté: «Max, he buscado diez años en todos los archives y no he encontrado
nada sobre una posible conexión entre Adolf Hitler y el Holocausto. No hay ningún
documento en los archives».
Enfonces me indicó: «Si no escribieses nada al respecto, lo que va a pasar en todo
el mundo es que vamos a perder los contratos que tenemos con editoriales y
librerías y vamos a perder más de un millón de dólares. Si no hay documentos, haz
coma los otros historiadores: invéntatelos».
Yo no podía hacer eso después de haber trabajado 10 años para encontrar la
verdad. Así que no publicamos esas páginas y efectivamente perdimos todos los
contratos que teníamos.
Para mí, coma historiador, ha comenzado una lucha que hasta ahora llevo con
éxito, pues tango a mi lado los documentos necesarios.
Los «diarios» de Adolf Hitler
Puedo citar un ejemplo. Cuando el asunto de los diarios de Hitler que publicó la
revista «Stern» yo descubrí su falsedad. Entre otros detalles, había una carta de
Hermann Göring a un amigo y estaba mal escrito su cargo en el Reich. Igualmente
sabemos que en el atentado que sufrió Hitler en Julio del año 1944, éste sufrió
daños en su mano derecha y sin embargo, la letra del manuscrito no se veía
afectada par ello. Además, hicimos examinar la tinta y el papel en un laboratorio y
todo era posterior a la guerra. La antigüedad de la tinta puede determinarse por
su grade de oxidación.
Canaris
También me ofrecieron los diarios del almirante Canaris junto con una carta suya.
Nuevamente analizamos el papel, que efectivamente había sida cortado al tamaño
alemán con unas tijeras (este puede detectarse con un microscopio) y la tinta era
de boligrafo; por tanto, la carta no podía ser auténtica.
el «diario de Ana Frank»
Del mismo modo, en el diario de Ana Frank había tinta de bolígrafo. Ana Frank era
una niña judía capturada par la Gestapo que tras varias vicisitudes, murió de tifus
en Bergen-Belsen. Hoy todos los niños alemanes han de leer el «Diario de Ana
Frank» y, sin embargo, es falso. Hace poco fueron publicadas en América unas
cartas auténticas de Ana Frank a unas amigas; la letra de estas cartas sí tiene el
aspecto normal de una niña de 10 ó 12 años, no coma el manuscrito que nos revela
a un autor de mayor edad. Estas cartas, adquiridas par el Simon Wiesenthal», sí
son auténticas pero no así el diario. Yo mismo escribí al padre de Ana Frank a
Suiza solicitándole analizar los diarios. El se negaba siempre. Por fin consintió en
que acudieran unes expertos a Suiza y elles determinaron que parte de los diarios
habían sida escritos con boligrafo — inventado en 1949 — algo imposible al haber
muerto Ana Frank en 1945. Un calígrafo pudo comprobar también que todo había
sida escrito par la misma mano y que, par lo tanto, no podía ser la de Ana Frank.
Hitler: protector de los judíos
Como historiador, creo que es un caso importante, pues demuestra la posibilidad
de determinar la autenticidad de un documento mediante el laboratorio. Un
documento no tiene por qué ser de papel. A mí entonces me llamó la atención que
nadie hubiera estudiado las cámaras de gas de Auschwitz. Me resultó muy anormal
no hallar ningún documento que relacionara a Adolf Hitler con malos tratos a los
judíos. En cambio, si que encontré varios documentos de Adolf Hitler destinados a
proteger a los judíos. Así, durante el proceso contra Hitler por el «putsch» en 1923,
un policía declara que oyó a uno de los líderes del movimiento decir a Hitler: «Mi
führer, mis hombres y yo hemos destruido una tienda de los judíos en Munich», a lo
que él repuso: «Lo que han hecho es una vergüenza para nuestro Movimiento. Me
aseguraré de que no puedan ustedes tomar parte en ningún movimiento nacional
en Alemania».
En la noche de los cristales rotos, donde hubo destrozos de tiendas y sinagogas a
Hitler le comunican que un hotel de Munich ha llamado para denunciar que la
sinagoga vecina está ardiendo. Entonces, él hizo salir a sus ayudantes a las calles
de Munich para intentar frenar la situación. Convocó a sus principales ministros, a
Himmler, a Gobbels, al jefe de la policía y a Rudolf Hess para que evitaran en lo
posible estos actos que suponían un desprestigio para el Reich. Tengo un
documento de los archives americanos que reproduce un telegrama firmado par
Rudolf Hess y enviado a todos los Gauleiters en el que se indice que no deben
incendiarse ni destruir establecimientos judíos.
Estas pruebas son ignoradas par todos los historiadores alemanes. Y hay más
ejemplos.
Las llamadas telefónicas de Heinrich Himmler
En el archivo de Coblenza se guardan los registres que Himmler escribía sobre sus
llamadas telefónicas. Esto es ignorado. Yo hice pasar estos textos manuscritos a
máquina para comprender mejor lo que decía Himmler a sus generales.
El 30 de Noviembre de 1941, Himmler comunica a Heydrich, de la Gestapo, el
mensaje: «transporte de judíos desde Berlín. No hay que liquidarlos». Esto tampoco
ha sida citado nunca. Himmler llamó al mismo búnker de Hitler, al que preguntó
qué hacer con los miles de judíos que estaban siendo evacuados. Y él contestó: «no
hay que liquidarlos».
Lo que sucedió el 30 de Noviembre de 1941 en Riga es que fue asesinado un grupo
de judíos par las SS. He encontrado un documento inglés confirmando este. No
obstante, hay también muchos otros documentos que atestiguan que Hitler ha
tratado de evitar todas las acciones contra los judíos.
En Coblenza encontré otro documento que tampoco ha difundido nadie. En él, el
Ministerio del Interior informa que el Führer Adolf Hitler no quiere preocuparse
con una solución al problema judio hasta que la guerra no haya terminado. Es algo
típico de Hitler. Alemania se encuentra ante una gran catástrofe y entonces Hitler
se niega a dedicar tiempo ahora a la cuestión judía. Sin embargo, para el resto de
los historiadores, Hitler solo estaba preocupado par dos casas: el espacio vital y el
exterminio de los judíos. Esto es absurdo pues evidentemente no mató a todos los
judíos.
No quieren mostrar estos documentos y entonces no encuentran otra solución
mejor para mí más que llamarme «neonazi «.
La policía austriaca tiene orden de detenerme par las últimas conferencias que he
dado allí. No tienen otra arma contra mí, pues yo puedo probar la verdad.
Las cámaras de gas
Y la verdad es que no hubo cámaras de gas en Auschwitz.
Ahora sí las hay. Pero todo son falsificaciones posteriores a la guerra.
Existen varios indicios de la falsificación llevada a cabo par los polacos. Y este no
es una sorpresa. Los americanos hicieron lo mismo en Dachau y durante muchos
años se enseñó una cámara de gas a los turistas hasta que el gobierno alemán
admitió que se trataba de una falsificación americana y fue retirada.
La evidencia de la falsificación de Auschwitz es la siguiente. Al entrar en la cámara
de gas pueden verse unos orificios cuadrados en el techo. Esto se debe a que los
testigos decían que los alemanes echaban par ahí los cristales de cianuro. Por eso,
posteriormente, los polacos abrieron esos orificios cuadrados en el techo. Este
trabajo se vio a veces, pues tropezaban con trozos metálicos de vigas. Ustedes
podrán ver estos detalles porque pensamos editar un vídeo dentro de pocos meses
con estas y otras evidencias. Además, los orificios fueron enmarcados con madera
moderna. Estos trabajos debieron realizarse en los años 50. Pero, en 1978, se
publicaron las fotos que tomaron las fuerzas aliadas en 1944 al sobrevolar
Auschwitz. Ampliando estas fotografías, no aparece ninguna obertura en el techo,
lo cual indice un trabajo posterior destinado a contradecir los testimonios. Es una
clara prueba de la falsificación, pero hay otras. La «cámara de gas» de Auschwitz
tiene dos puertas que dejan debajo una rendija de casi 10 centimetros. Esto es
imposible. Una cámara de gas ha de ester herméticamente cerrada. Además, hay
una ventana con cristales corrientes, que se pueden romper con facilidad. Esto
seria un detalle absurdo en una cámara de ges, pero no en un deposito de
cadáveres que es lo que en realidad era. No obstante, si había una cámara de gas
en Auschwitz y no se muestra a los visitantes. Es muy pequeña y fue diseñada par
los alemanes para desinfección de ropas, pues había grandes epidemias de tifus.
Esta cámara sí tiene fuertes puertas de acero. No tiene ni punto de comparación
con las otras. ¿Por qué hacer cámaras de gas tan seguras para la ropa y tan
ridículamente débiles para las personas? Esta pequeña cámara de gas tiene su
importancia.
el ‘informe Leuchter’
El ingeniero americano Fred Leuchter, especialista en cámaras de gas americanas
ha tomado 31 muestras de las cámaras de gas para personas y una — con mucha
dificultad — de la destinada para la ropa. Llevo estas muestras a los laboratorios de
los Estados Unidos y se encontró que en las 31 muestras de las cámaras grandes
no había el mener resto de cianuros y en cambio en la muestra de la cámara de gas
pequeña había cianuro en proporci6n de 1050 mgrs. por cada Kg. Me tiene que
explicar el señor Wiesenthal como es posible matar a millones de personas con
CNH/Zyklon B sin dejar restos y en cambio sí dejarlos al desinfectar ropas. Este es
un resultado concluyente.
Por tanto, surgen tres preguntas importantes. Si no había cámaras de gas en
Auschwitz, ¿de dónde viene esa leyenda? Y digo leyenda y no mentira, pues ahora
millones de personas en todo el mundo lo creen coma una religión. Yo antes
también era un buen creyente. Y si no había cámaras de gas, ¿donde están los seis
millones de judíos desaparecidos?
Por último, ¿c6mo explicar los testimonios de los supervivientes? Esto es para el
psiquiatría. ¿Por qué alguien dice ver algo que no ha visto? Hay varias
explicaciones: un detalle importante es que un hombre es un ser orgulloso y a nadie
le gusta confesar que ha estado en un lugar tan famoso como Auschwitz y no ha
visto nada. Ha de haber visto algo. Gracias al cine, la televisión, revistas, etc. ya
saben lo que vieron. Por eso al principio los testimonios eran muy diversos y
contradictorios y ahora ya están unificados. Ya todo el mundo habla de los cristales
de cianuro que arrojaban par el techo, etc. Este tipo de casos no son exclusivos de
los campos de concentración. Así habla un hombre que decía ser el piloto que soltó
la bomba sobre Hiroshima, y par elle los remordimientos le impedían dormir. Años
después se descubrió que él nunca estuvo en aquel avión, sino que iba en otro muy
próximo e imagino haber sido él. También encontramos al soldado que presumía de
haber trabajado en los laboratorios secretos alemanes y que escribió un libro sobre
las armas secretas. Como los ingleses estábamos interesados en el tema,
comencemos a preguntarle par cierto tipo de cohete y decía haberlo visto todo.
Contesto con increíble fantasía a nuestras preguntas sobre las características y el
combustible empleado en aquellos cohetes que resulto no ser el que él decía.
Al igual que estos hombres todos los judíos que han estado en Auschwitz dicen que
lo han visto todo. Pero casi todo lo que han visto es nada.
Hay un superviviente de Auschwitz, un testigo muy importante, que ha escrito
unas memorias en las que asegura que par el humo él podía saber si estaban
quemando a un húngaro o a un polaco. Así de absurdas son sus historias. También
dicen que había una piscina en Auschwitz en la cual metían a todos los judíos para
luego electrificarla y matarlos. Claro que había una piscina en Auschwitz para los
prisioneros, se ve en las fotos.
Y había una cámara de gas individual que llevaban los alemanes par los campos de
Polonia buscando víctimas solitarias. Su método se basaba en el de cabina
telefónica de la cámara de gas. Decían al judío: «le llaman a usted». Y ya estaba
dentro la víctima. Este es el tipo de historias que cuentan.
La leyenda
La otra pregunta, ¿de donde vino esta leyenda?. Esto tiene una contestación muy
interesante. De nosotros, los ingleses, expertos en la mentira y la falsificación. Yo
soy una excepción, pero no otros ingleses.
La propaganda es un arma muy importante durante la guerra. Aquí hay un
ejemplo. Estas fotos fueron difundidas par nosotros a millares en Alemania. En
ellas se ve a unos soldados alemanes ejecutando civiles yugoslavos.
Posteriormente, hicimos otra versión cambiando el número de víctimas mediante
un hábil fotomontaje. También lanzamos falsas cartillas de reclutamiento sobre
Alemania para perjudicar su economía.
El P.W.E. (Political Warfare Executive) era el departamento inglés responsable de la
guerra psicológica. Tengo aquí los documentos de los archivos ingleses de éste
Ejecutivo de Propaganda. Según elles, en agosto de 1942 llegaron rumores par
canales judíos de que los alemanes los estaban matando par millones en cámaras
de gas. El «Foreign Office» enseguida se da cuenta de que se trataba de una
mentira, pues los polacos y los judíos siempre estaban mintiendo para predisponer
a Inglaterra contra Alemania. No obstante, el P.W.E. decidio emplear estas
historias coma base contra los alemanes. Empezamos a arrojar sobre Alemania
millones de papeles hablando de las ejecuciones en cámaras de ges. Fue una
mentira de la que empezaron a oír el eco a los pocos meses.
En agosto de 1943 los primeros ministros de Checoslovaquia y Polonia, entonces
en el exilio de Inglaterra, pidieron a Churchill y a Roosevelt difundir la acusación
de que Alemania estaba exterminando a millones de judíos y polacos en cámaras
de gas en el Este de Polonia. El jefe de la propaganda inglesa envía un mensaje a
Churchill en el que desaconseja firmar esa acusación: «He descubierto que se trata
de una mentira que puede poner en peligro nuestra propaganda». Pocos meses
después dice: «No sé cuánto tiempo más podremos mantener que los
alemanes están matando judíos en cámaras de gas. Es una mentira
grotesca, coma la de que los alemanas en la I Guerra Mundial fabricaban
mantequilla con los cadáveres de sus enemigos, y aquello hizo perder la
credibilidad a nuestra propaganda».
Así pues, los documentos ingleses llevan a que fue Inglaterra misma quien originó
el mito de las cámaras de gas.
Ahora ya podemos decir qué ocurrió realmente en Auschwitz.
¿Que ocurrio en Auschwitz?
Hace 2 meses, el 21 de septiembre de 1989, la agencia soviética Tass ha hecho
públicos los archivos de Auschwitz y de otros campos de concentración. Aquí
constan los registros de los prisioneros y de los fallecidos. Había 300.000
prisioneros en Auschwitz y el total de fallecidos resulta ser de 74.000, no de 4
millones o 2 millones, coma se lee todos los días en los periódicos. ¡74.000! Ni uno
más ni uno menos.
Simon Wiesenthel tiene que explicar también esta disparidad de cifras. ¿Por qué
habla él de «millones» y los archives rusos de»74.000″? De estos fallecidos, más de
la mitad murieron par causas naturales (desnutrición, tifus, enfermedades… ).
Por tanto, serían asesinados menos de 40.000 prisioneros.
En el de Hamburgo murieron 48.000 personas en una sola noche. Por eso para mí
Auschwitz y el «Holocausto» no son mas que una noticia a pie de página, igual que
el bombardeo de una ciudad y no el episodio más sensacional de la guerra.
Es un crimen, pero en todo país y en todo régimen hay criminales. Quizá
impulsados par los discursos antisemitas de Hitler, quien, par otro lado, hacía lo
posible par proteger a los judíos.
Bueno, si no hubo cámaras de gas en los campos de concentración, ¿qué paso
entonces con los 6 millones de judíos? Los datos estadísticos son muy débiles para
saber si desaparecieron o no 6 millones.
Los crímenes del este
Es muy importante saber que los alemanes fusilaron muchos judíos en Europa
Oriental. Un documento inglés de abril de 1945, totalmente secreto, se refiere a
unos importantes personajes alemanes que estaban prisioneros en una mansión en
el sur de Inglaterra. Estos hablaban sin saber que el lugar estaba absolutamente
sembrado de micrófonos ocultos. Es algo que no está permitido por la Convención
de Ginebra, y par eso el documento es secreto. Allí, un coronel alemán habla
acerca del 30 de Noviembre de 1941, y dice que precisamente se hallaba entonces
en Riga (Estonia), donde oyó que iban a matar a unos judíos procedentes de Berlín.
El coronel cuenta que hablo con el oficial de las SS en Riga para protestar. «Dije a
ese oficial, Altemeier, que no los matase porque servían para trabajar». «He de
matarlos. Tengo ordenes». «Pero ha de hacerme caso. Son muy importantes como
trabajadores». Pero él insistió en que había que matarlos.
Llega el ferrocarril de Berlín y los judíos son escoltados por las SS hasta un lugar a
8 Km. de Riga. El coronel habla entonces con el General Jacobs y éste le pide que
le informe de lo que vea. El coronel dice: «He visto a un grupo de hombres que
estaban fusilando esta mañana a los judíos». Habían cavado unas trincheras que
eran de 24 par 3 metros y los judíos formaban una larga hilera.
Luego eran colocados en filas para ser fusilados. Asegura entonces el coronel que
ha podido verlo todo. Pero años después, al ser interrogado, dice que no vio nada.
Cuando informan a Jacobs, éste dice: «No sabemos qué hay que hacer. ¿Cómo
podemos informar al Führer?». Nadie quiere redactar y firmar el informe que hay
que enviar y terminan entregándoselo a un soldado. Dos días después, el coronel
habla otra vez con Altmeier, que responde: «Es una lástima. Ha llegado una orden
de que en el futuro no deben repetirse ejecuciones como ésta». Una vez más,
Adolf Hitler se muestra disgustado par las acciones contra los judíos.
Por el tamaño de estas trincheras podría calcularse que pudieron morir nueve o
diez mil judíos ese día en Riga. Es una ejecución muy conocida.
Si me preguntan qué pasaba con los judíos, he de contestar que hubo matanzas
llevadas a cabo par criminales alemanes y rusos. Pero millones de judíos
sobrevivieron a la II Guerra Mundial. Millares dejaban Auschwitz a finales de 1944
para convertirse en refugiados, En esta época, morían millones de refugiados de
todos los bandos par el frío, los ataques aéreos, etc.
Casi en cada programa de televisión hay un superviviente de Auschwitz, lo cual
demuestra que no hubo ninguna orden de exterminio.
Los refugiados judíos en su mayoría fueron a parar a campos aliados. Allí trabajaba
una organización secreta judía, la «Haganna», una asociación de terroristas que
lucho contra nosotros, los ingleses en Palestina, donde comenzaban una nueva vida
con una nueva identidad.
El escritor Raoul Hilberg dice que de los 7.000 judíos evacuados de Roma a
Auschwitz solo regresaron 700. De ahí deduce el exterminio del resto, pero lo más
probable es que fueran trasladados también a Palestina.
Y aquí termina lo que quería decir. Es una historia muy interesante pero peligrosa
para nosotros, los que lo investigamos. Si me preguntan por qué lo hago después
de todos los peligros y molestias que me supone, diré que solo hay un motivo. Para
mí, como historiador, lo importante es investigar la verdad y luego buscar
editoriales que se atrevan a difundirla. Un escritor alemán cambio todas mis
opiniones en mi libre sobre Hitler. Por eso ya no en Alemania. Yo puedo trabajar
sin Alemania. Para mí es más importante la verdad.
Hay solamente una Verdad y la Verdad hace libre.
+++++++++++++++++++
Cedade, Barcelona, No 172, noviembre 1990, pag. 20-25.

Descarga en PDF

http://www.mediafire.com/?jx4rb0omqxa4v6k

5 comentarios sobre “David Irving; pruebas contra el Holocausto

  1. Acabo de leer el libro, este en particular es muy simple, recomiendo aún más sus otras obras como «la destrucción de Dresde» y «La guerra de Hitler», en particular este fragmento me llamó la atención cuando vi lo que le dijo Max Weber:

    Mi agente literario en América, Max Weber me dijo al leer el manuscrito: “Lo que
    le falta son 10 páginas sobre la culpabilidad de Hitler en el Holocausto”. Y yo le
    contesté: “Max, he buscado diez años en todos los archives y no he encontrado
    nada sobre una posible conexión entre Adolf Hitler y el Holocausto. No hay ningún
    documento en los archives”.
    Enfonces me indicó: “Si no escribieses nada al respecto, lo que va a pasar en todo
    el mundo es que vamos a perder los contratos que tenemos con editoriales y
    librerías y vamos a perder más de un millón de dólares. Si no hay documentos, haz
    coma los otros historiadores: invéntatelos”.

    Muy ilustrativa la reflexión.

    Me gusta

  2. Rubén, ¿Tendrás el libro completo de David Irving en pdf o epub? además, para el tema que me ocupa, (La farsa del holocausto) ¿Podrías recomendarme otro libro del mismo calibre?

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: